De como Portugal innova, arriesga, y retoma sus raíces maravillosamente.
Deolinda, o
De como mi padre lo descubre y me lo enseña.
Deolinda, o
de como yo me asombor, lo oigo, lo oigo, lo oigo, y lo veo.
De como os lo pongo aquí:
Deolinda, para todos vosotros y para sólo yo.
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